La lírica tradicional

Como un extraordinario tesoro conservamos en España una gran cantidad de breves poemitas anónimos, que, con todas las características de la poesía popular - metros irregulares, uso de estribillo, asonancia, etc. -, alcanzan una elevación lírica insospechada. Mediante una sabia intuición del ritmo - a menudo paralelístico - unas veces, otras, por su profundo contenido emotivo, y casi siempre gracias a una estilización segura y afínada, han llegado hasta nosotros con la misma vigencia estética que tuvieron para los hombres de la Edad Media.

Estas pequeñas canciones líricas retratan cualquier experiencia humana: la nostalgia, el júbilo amoroso, los gritos de dolor, la sugestión del mundo de los sueños... He aquí unas deliciosas muestras.

Tres morillas me enamoran
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.

Tres morfilas tan garridas
iban a coger olivas,
y hallábanlas cogidas
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.

Y hallábanlas cogidas,
y tornaban desmaídas
y las colores perdidas
en Jaén
Axa y Fátima y Marién.

Tres moricas tan lozanas
tres moricas tan lozanas,
iban a coger manzanas
a Jaén,
Axa y Fátima y Maríén.

* * * * * *

En la fuente del rosel
lavan la niña y el doncel.

En la fuente de agua clara
con sus manos lavan la cara
él a ella y ella a él,
lavan la niña y el doncel.
En la fuente del rosel,
lavan la niña y el doncel.

Dentro en el vergel
moriré.
Dentro en el rosal
matarm' han.

Yo m'iba, mi madre,
las rosas coger;
hallé mis amores
dentro en el vergel.
Dentro del rosal
matarm' han.

* * * * * *

Soledad tengo de ti,
tierra mía do nací.

Si muriese sin ventura,
sepúltenme en alta sierra,
porque no extrañe la tierra
mi cuerpo en la sepultura;
y en sierra de grande altura,
por ver si veré de allí

las tierras a do nací.
Soledad tengo de ti,
oh tierra donde nací.

Aquellas sierras, madre,
altas son de subir,
corrían los caños,
daban en el toronjil.

Madre, aquellas sierras
llenas son de flores,
encima dellas
tengo mis amores.

* * * * * *

Vamos a coger verbena,
poleo con hierba-buena.

Vamos juntos como estamos
a coger mirtos y ramos,
y de las damas hagamos
una amorosa cadena.
Vamos a coger verbena,
poleo con hierba-buena.

Vamos a coger las flores,
que es insignia de amadores,
porque si saben de amores
las resciban por estrena.
Vamos a coger verbena,
poleo con hierba-buena.

¿A quién contaré mis quejas,
mi lindo amor;
aquien contaré yo mis quejas,
si a vos no?

Mis penas son como ondas del mar,
qu'unas se vienen y otras se van:
de día y de noche guerra me dan.

* * * * * *

Malferida iba la garza
enamorada:
sola va y gritos daba.

Donde la garza hace su nido,
ribericas de aquel río,
sola va y gritos daba.