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G.A. Becquer, El rayo de luna - análisis literario

1. Fijación del contenido:

La leyenda "El rayo de luna" de Gustavo Adolfo Bécquer trata de un solitario noble que una noche se obsesiona con la visión de la orla de una mujer y a partir de ese momento va en su busca.

El narrador nos adelanta en el prólogo que va a comenzar a contar una leyenda y da a entender la extrañeza de esta: Manrique es un poeta de la nobleza, que busca la soledad en los frondosos bosques, ruinas etc. A menudo se adentra por la noche en sitios misteriosos y deja su imaginación volar, ya que solo se permite a si mismo soñar con el amor. Más una noche de luna llena, Manrique ve la orla de una mujer vestida de blanco, paseándose entre los árboles. Al instante él sabe que es la mujer de su vida y empieza a buscarla. Pero la misteriosa mujer de blanco desaparece cuando Manrique cree alcanzarla y así sucesivamente ve que le es imposible dar con ella.

Todas las noches va al mismo lugar, pero ella no se vuelve a presentar. Dos meses después, una noche de luna llena, Manrique vuelve a ver a la inefable figura. Al dirigirse hacia allí, Manrique descubre que esa figura no era más que un rayo de luna y que todos su sus sueños se reducen a eso.

2. Estructura:

La estructura externa está dividida en un prefacio y siete capítulos, de los cuales dos de ellos no transcurren la misma noche y, además, sirven de epílogo.

La estructura interna se caracteriza por sus tres secuencias. La primera de ellas es la función preparatoria, en la que el narrador nos adelanta la incredibilidad de la historia: "Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia;. dadas mis condiciones de imaginación."(p. 84). Así mismo explica que ha hecho de ella una leyenda en vez de filosofía, pero que espera que el lector encuentre el significado.

El narrador nos introduce en la segunda secuencia del desarrollo, que nuevamente se divide en tres funciones. La función uno nos presenta a Manrique, un solitario poeta noble, que busca lo inalcanzable y se esconde habitualmente solo con sus poemas. La función dos describe la situación de Manrique al ver a una misteriosa mujer de blanco, de la que cree haberse enamorado, y su búsqueda. La función tres relata la búsqueda que constantemente fracasa. Finalmente, la última secuencia es el desenlace de la macrosecuencia, determinada por la búsqueda, en la cual Manrique descubre la verdad: su amada nos es otra cosa que un rayo de luna. Por este motivo el protagonista se vuelve loco.

La función secuencial de búsqueda se proyecta en los sueños inefables de las personas, enseñándonos, que es duro ver la realidad y que desgraciadamente no todo es lo que parece.

3. Los actantes:

Sujeto: el narrador
Objeto: informar, ver el "fondo" de la historia
Remitente: la verdad
Destinatario : él mismo, el público
Ayudantes: ninguno
Oponentes: la verdad, filósofos

Sujeto: Manrique
Objeto: conseguir a la dama misteriosa, su alma gemela
Remitente: el amor, la pasión, la curiosidad por el amor y las mujeres
Destinatario: él mismo, la mujer,
Ayudantes: su determinación, el escudero, la noche, la pasión
Oponentes: la noche, la dama, él mismo, la luna, su madre, la locura, don Alonso, los servidores, la verdad

Caracterización: a) narrador / b) Manrique

Son dos personajes paralelos, ambos buscan, pero en el caso a) la búsqueda es racional, intelectual y busca la verdad para informar al lector, muestra una actitud post-romántica y desea que el mundo escuche la leyenda aunque duda de su credibilidad. Su principal oponente es esa misma verdad y la filosofía, ya que estos dos aspectos le dificultan el escribir la leyenda. B ) es un personaje impulsivo, a quien la pasión le impulsa. Él posee la genialidad de un artista, la poesía, y busca el amor de la dama. En el texto no hay demasiados indicios de su físico, además de que es una persona hermosa y joven, por lo que expresa su madre. Este aspecto no es relevante, ya que de Manrique sólo interesa el carácter, su potencialidad creadora y la pasión.

La leyenda nos enseña que él es un personaje curioso, solitario, apasionado y atrevido.

El resto de los personajes son ayudantes circunstanciales, portadores de la razón (su madre), de la conciencia y de la sensatez.

4. Análisis semántico:

4.1 Temas:

  • la búsqueda del amor, de lo sublime a través de la determinación del artista que pretende reafirmarse como individuo
  • la mentira de la apariencia a primera vista; el personaje busca una figura misteriosa , que no ha llegado a ver detenidamente, y en el instante sabe que es su amor, pero cuando descubre la verdad se da cuenta que la vida es una mentira llena de falsas apariencias.

4.2 Niveles de lectura del texto:

  • Lectura dialéctica: El texto presenta una oposición entre búsqueda racionalista y romántica.
    El narrador sólo aspira a descifrar la verdad y Manrique a encontrar a la dama misteriosa, que continuamente desaparece y de la que se enamora perdidamente. Su actitud es irracional y se arriesga constantemente al fracaso, pero Manrique sigue volcándose en la pasión. Frente a él el narrador adopta una actitud pasiva, que únicamente pretende informar. Ambas actitudes pueden llevar al fracaso; la más racional puede no enseñar al lector el "fondo" de la historia y la más romántica, puede no conseguir a su dama, ya que no existe. La última conduce a la posibilidad de configurar el misterio y pervive en la leyenda.
  • Lectura sociológica: En la leyenda podemos ver a un noble solitario en contraste con el resto de la sociedad. Se puede distinguir su clase alta y la diferencia entre otros y Manrique, mientras unos buscan mujeres, gloria, felicidad, él aún como noble pudiendo gozar de esto, se ha dado por vencido. Por otro lado la lectura sociológica se intervala con la lectura histórica, en la que podemos divisar, que aún siendo otra época, la sociedad sigue siendo costumbrista y con unos ideales arrastrados desde la época medieval.
  • Lectura psicológica: En esta leyenda es muy importante este aspecto, ya que la leyenda no sólo quiere enseñar al lector la falsedad de las apariencias, también como la mente de los humanos cambia todo a su antojo y imagina lo inefable, para finalmente despertar de un sueño y ver la mentira de todo esto. Gustavo Adolfo Bécquer relata la persecución de algo, que no era más que producto de la mente engañadora, que poseemos.

5. Análisis pragmático:

5.1. El narrador:

Podemos observar que en "El rayo de luna" hay dos tipos de narradores siendo la misma persona.

  • El primer narrador es el narrador del marco, que actúa como vehículo de la narración. Con el empleo de la primera persona permite la identificación del lector con el personaje y nosotros, como lector, debemos resolver la cuestión que él plantea.
  • El segundo narrador es el mismo, pero en este caso relata ya la leyenda en tercera persona, es un narrador omnisciente, que lo sabe todo desde los sentimientos a lo que pasa en cada lugar. De esta manera podemos imaginárnoslo mejor desde un punto neutral. El lector no está influenciado por el narrador y puede hacerse una propia imagen de los sucesos.

5.2. El tiempo:

Esta leyenda sigue un orden cronológico, en el que no hay retrospecciones ni analepsis, por lo que el lector no tiene ningún problema en seguir el ritmo de la historia. Además podemos encontrar momentos de coincidencia como el los diálogos o pensamientos de Manrique: "si es verdad, como el prior me ha dicho, que es posible que esos puntos de luz sean mundos;" (p.85).

En muchos ocasionas el narrador se distancia de lector usando frases como "En la época a la que nos referimos". Esto lo hace para fijar la separación de los tiempos; el presente y el tiempo en que tiene lugar la acción. Hace contraste entre una época más antigua incluso y "aún", donde describe lo que todavía se encuentra intacto de aquella época.

A menudo Bécquer se distancia temporal y emocionalmente de la acción principal "dos meses habían transcurrido" o "habían pasado algunos años ", aquí es un tempo medible, que se puede concretar.

5.3 El espacio:

La noche es el espacio de mayor importancia, ya que alberga el misterio de la dama. La visión de ella y su búsqueda tiene lugar en la noche, puesto que en este espacio no hay ataduras ni límites. Gracias a la oscuridad la ensoñación de Manrique se materializa en una dama, por lo que la noche es predecesora de revelaciones importantes.

Uno de los espacios más importantes en esta leyenda es el convento de los templarios, el refugio de Manrique entre otros y donde transcurre la acción. Este sitio es desde donde Manrique ve la orla de la mujer y se obsesiona. El convento es el típico sitio romántico: misterioso, solitario, en ruinas, que simboliza la fuerza de la naturaleza y la capacidad de construcción del hombre. Manrique es un hombre solitario y el convento es su refugio, donde nadie le puede molestar.

Como contraste podemos ver su castillo gótico, en el que Manrique intenta pasar el menos tiempo posible. El castillo simboliza una prisión de la que él quiere escapar. En ese lugar tiene ataduras límites, está controlado por sus servidores y su madre le agobia con planes del futuro. Podemos sospechar que para Manrique ese no es su hogar.

6. Análisis lingüístico:

El rayo de luna pertenece a un ámbito literario, y esta escrito en forma de leyenda, puesto que relata un suceso legendario. La estructura textual es narrativa y, por lo tanto, el registro es poético.

El emisor, Gustavo Adolfo Bécquer, narra el prefacio en primera persona, por lo que podemos ver que se siente identificado con su leyenda, ya que él mismo dice que es producto de su imaginación. En esto podemos ver lo unido que él se siente a esta leyenda, y que probablemente la narre por experiencias insatisfactorias propias. El emisor está fuertemente influenciado por la época: el romanticismo, que es evidente en las típicas características de la época y el texto como la idealización de la naturaleza, la pasión por la poesía y el amor.

No hay un receptor concreto, ya que está dirigido a todo tipo de lectores, aunque quizá si que desea, que filósofos lean su leyenda, para que vean, que no todo se tiene que convertir en "filosofía lacrimosa". Bécquer quiere que el lector vea el "fondo" de la historia y pide a aquellos que no lo entiendan que al menos pasen un buen rato.

A nivel comunicativo hay elementos que constatan la función expresiva, en la cual el emisor utiliza tanto oraciones enunciativas como oraciones exclamativas: "¡que mujeres tan hermosas serán las mujeres de esas regiones luminosas!!y yo no podré verlas!" (p.85).

Aquí el emisor deja clara la opinión y los sentimientos de Manrique hacia el amor y las mujeres. En el prefacio el emisor, nos hace saber directamente su opinión, haciendo uso de adjetivos valorativos como "filosofía lacrimosa" o "una verdad muy triste". De este modo el lector sabe su punto de vista y en cierto modo es influenciado por ella.

Podemos encontrar además la función apelativa, esta también se encuentra en el prefacio "que a los que nada vean en su fondo, al menos podrá entretenerles un rato." En este ejemplo el emisor apela al lector que debe darse por aludido y buscar al "fondo" de la historia.

A nivel referencial los modos de elocución de Bécquer son de narración, descripción y dialogo. En ellos él intenta dar vida a la historia y que el lector pueda entender el sentido además de entretenerse. La función expresiva es la que predomina gracias a estas elocuciones, en las que el autor nos narra una leyenda. Se puede ver sobre todo el empleo de oraciones enunciativas, menos cuando una opinión es expresada.

En el texto se pueden verificar elementos que constatan la función estética o poética., en la cual el emisor utiliza expresiones literarias y todo tipo de oraciones con la intención de dar expresividad, belleza o creatividad al texto. Esta función la podemos ver claramente en la escena, cuando Manrique está en las ruinas y ve a la visión de la orla, en la que describe detalladamente la visión, la naturaleza y la persecución. El lector se puede imaginar todo mejor y es capaz de ver la dificultad de atraparla ".,y se precipitó en su busca, separando con las manos las redes d hiedra que se extendían como un tapiz de unos en otros álamos."

En esta función hay una serie de elementos que están al servicio de innumerables recursos estilísticos. Entre ellos hay preguntas retóricas como "¿por dónde?" (p.87), en este ejemplo el autor no espera respuesta alguna, pero sirve para que el lector tenga la sensación de pertenecer al relato y ser preguntado, además de dejar claro la situación de agonía de Manrique. Un elemento de mucha importancia es el símbolo de "el rayo de luna", con este símbolo Bécquer intenta que el lector llegue a ese fondo de la historia. El rayo de luna simboliza lo abstracto y por lo tanto inalcanzable, simboliza los sueños, no sólo porque seguramente no se harán realidad sino porque los sueños tienen lugar en la noche, y la luna sólo se puede ver claramente en la noche.

Para que la imagen de Bécquer también este presente en la del receptor usa comparaciones "¿quien sabe si, caprichosa como yo, amiga de la soledad y del misterio, como todas las almas soñadoras,.?" (p.90). La actitud de Manrique es optimista pensando en la idealizada mujer y comparándola consigo mismo, gracias a estas comparaciones podemos ver que Manrique verdaderamente piensa que es su alma gemela.

7. Valoración:

En mi opinión Bécquer ha llegado al corazón de todos con esta leyenda, ya que no sólo entretiene al lector, sino porque cualquiera puede sentirse identificado con este tema. Bécquer ha captado muy bien la esencia de nuestra mente engañadora, mostrando al lector que no confundamos los sueños con la realidad. Su lenguaje romántico anima a seguir leyendo la historia y saciar la curiosidad de saber, lo que finalmente pasa con Manrique.

El lector se mete en su personaje; siente y piensa como Manrique hasta que el personaje y el lector es uno. El uso de la naturaleza da vida a la leyenda y embellece nuestra imaginación en todos los sentidos.

Texto aportado por Ester García para su publicación. ¡ Muchas gracias!